Y llegaste tú

Con solo ver tus ojos necesitados de amor y tu alma hambrienta de cariño, me enamoré de ti. Llegaste de manera inesperada, acaparando todo ese amor que yo necesitaba donar y que tú, sin rechistar, recibiste con gusto. Fuiste, sin desearlo, uno de esos impulsivos antojos que entran por la vista y que, cuando se … Sigue leyendo Y llegaste tú