Presentación “Un pedacito de mí”

Con la emoción aún haciendo bombear mi corazón, escribo estas palabras de agradecimiento como símbolo del cariño y admiración que en el día de ayer me fueron brindados.

La presentación de un “Pedacito de mi”, después de algunos problemas técnicos con el proyector y el portátil, dio comienzo a las 18h y pocos minutos de una tarde lluviosa, en el Centro Cívico Torre Llobeta.

Los nervios, al verme sentada frente a tantas miradas todas pendientes de mí, en un principio me nublaron la capacidad de pensar y casi de hablar, solo podía sonreír. Pero al ir, poco a poco, investigando en el fondo de todas aquellas miradas que se posaban en mí, descubrí un cálido y sincero sentimiento, el cual reconocí como amor. Sí todas aquellas personas: familia, amigos, o incluso algunos desconocidos que decidieron venir solo para ver mi presentación, me transmitían un cariño muy especial, y sobre todo sincero. Estaban allí para arroparme, para conocerme a mí y a mi libro. Y sus miradas cargadas de amor calmaron mis nervios y colmaron mi ser de confianza.

Empecé presentándome, y explicando el significado de mi seudónimo: J.E.M. Celeste, el cual para los que aún no lo sepáis, representa mucho para mí. En él recojo a toda mi familia, ya que la “J” simboliza a: mi padre, José, mi abuelo materno, Juan y mi hermano, Jesús; la “E” a: mi abuela materna, Elena, mi abuelo paterno, Emilio y al segundo nombre de mi padre, Enrique; la “M” a: mi madre, Montse, mi abuela paterna, María; y por último Celeste, que era uno de los dos nombres entre los se debatía mi madre para mí, cuando yo aún estaba en su barriga, y como finalmente lo desechó y decidió ponerme Cristina decidí darle una oportunidad, pues creo que este nombre representa a en cierto modo a mi alma.

Tras esta breve presentación y explicar un poco como fueron mis inicios en la escritura. A la cual me aferré como a un clavo ardiendo durante una etapa difícil y que con el tiempo se apoderó por completo de toda mi vida.

Acto seguido, compartí con los asistentes el booktrailer de “Un pedacito de mí”:

Y tras él, hablé un poco de las historias que lo conforman y del motivo por el cual decidí escribirlas. La  mayoría provienen de experiencias personales y otras de injusticias que he ido observando y que quería de algún modo denunciar y a la vez, transmitir cierta esperanza, ya que todas y cada una de mis historias de un modo u otro acaban bien.

Y tras alguna tanda de preguntas presenté la asociación o mejor dicho la enfermedad por la cual fue fundada dicha asociación, a la que destino parte de los beneficios recaudados con “Un pedacito de mí”, la asociación catalana de trastornos metabólicos  hereditarios.

Previamente, confeccioné un vídeo, ya que esta enfermedad al ser minorita es muy poco conocida, para compartirlo con toda la sala:

Y tras él, la mamá de una nena que padece esta enfermedad nos habló desde su experiencia como vivió ese trágico momento en que se enteró de la enfermedad de su hija, y como han sido hasta el día de hoy sus vidas.

Leire, la niña, que ahora tiene ocho años, hoy es una niña preciosa y muy alegre, lo cual también se debe a la fortaleza que cada día su madre intenta sacar de donde no la hay.

Como bien nos explicó, Laura, la mamá, al ser una enfermedad minoritaria recibe muy poco apoyo por parte del gobierno, a parte de tener pocos recursos para la investigación de algunos síntomas que se van conociendo con el tiempo, pero que por la falta de dinero y la escasa población que la padece no se realizan. Actualmente, esta asociación está recaudando fondos para que un laboratorio, el cual pide 2 o 3 millones de euros, cree un medidor de fenilalanina, para poder llevar un control más riguroso de la enfermedad.

Así que como bien digo en el vídeo toda ayuda es poca. Si deseas colaborar no dudes en adquirir “Un pedacito de mí” y de paso disfrutar de unas historias donde la superación, el coraje y el amor, a los cuales día a día esta mamá y muchas otras personas se aferran para sobrevivir a esta jungla de sufrimiento y dolor, son la esencia de este libro.

 

Y para finalizar celebramos este emotivo evento con una tarta que mi madre preparó con mucho amor

 

 

¡Gracias por tanto!

Una pequeña y humilde reflexión

La vida nunca es como la planeas y cuando menos te lo esperas, ¡zas! Te lo quita todo.

Un matrimonio que celebraba felizmente su primer aniversario, una familia italiana que disfrutaban de sus vacaciones en Barcelona, un hombre que paseaba con su hijo y su sobrina tranquilamente por las ramblas, un niño que tenía toda una vida por delante… Todo se evapora antes de que puedas decir la palabra injusticia. Pues sí, esto es lo que es. Vidas de inocentes arrebatadas por crueles verdugos. ¿Qué sentir? ¿Qué decir ante esta barbarie? ¿Dolor? ¿Impotencia? ¿Rabia? Sí, y quizás muchas emociones más, pero… no podemos dejar que su maldad inunde nuestros corazones. Debemos ser más fuertes e inteligentes que ellos, al fin y al cabo, una persona que hace algo así, refleja gran debilidad y baja autoestima.

El terrorismo no es una religión, sino una forma de reafirmarse en su miseria. No son musulmanes, ni cristianos, ni judíos, ni nada; son monstruos disfrazados con trajes de lo que jamás serán: creyentes.

No juzgues a tus amigos, conocidos, ni tan siquiera desconocidos por su religión, color de piel, etc. Pues, cuando ocurren tragedias como ésta, todos estamos igual de expuestos al dolor.  

En memoria de todas las víctimas de los atentados de Cataluña.