La magia de la lectura III

“Un libro debe ser el hacha que rompa el mar helado que hay dentro de nosotros”.

Franz Kafka, escritor.

Ya hemos visto cómo hacer que los más pequeños de la casa y los jóvenes empiecen a creer en la magia. 

¿Y ahora qué?

Ahora, te toca CREER A TI. La lectura no es únicamente beneficiosa para niños y adolescentes, sino que en nosotros, los adultos, también alberga grandes poderes.

Los adultos somos seres “supuestamente” más racionales, menos soñadores y más conformistas. Pues si esto es cierto, que en mi caso lo pongo en duda XD con más razón para salir de ese “estándar” y empezar a soñar.

¿Cómo?

Los niños, el trabajo, la hipoteca,… todo me absorbe y cuando creo tener un rato para mi, el perro se pone malo.

Si eres de los que piensa que no puede permitirse el lujo de sentarse a disfrutar de la lectura, no sigas leyendo este post. No pierdas tu valioso tiempo en hacer volar tu imaginación y vuelve al mundo convencional, rutinario y estresante.

Pero si, por el contrario, quieres encontrar esa ilusión que años atrás has ido abandonando, sigue leyendo.

La lectura es hoy en día uno de los escasos espacios que nos quedan para conectarnos con nosotros mismos. La vida nos arrastra por un tobogán del que sin darnos cuenta acabamos atrapados sin poder parar de caer. Miramos a los lados pero no vemos nada, toda va muy rápido. Y es entonces cuando nos damos cuenta de que no estamos disfrutando. ¿Te sientes así? Pues PARA. La lectura es la mejor manera de detenerte en medio de ese claustrofóbico tobogán, te enseña a disfrutar de sus vistas y a escuchar tus emociones. Tranquilo, siempre tendrás tiempo de continuar deslizándote, pero esos minutos de calma te ayudaran a ver tu vida con mayor claridad.

 

Según el Doctor Pablo Martinez — Lage, coordinador del grupo de estudio de conductas y demencias de la sociedad Española de Neurología, corrobora que:

La lectura es uno de los mejores métodos preventivos para el alzheimer u otras enfermedades neurovegetativas.”

 

La verdadera magia de la lectura, no es invisible al ojo humano, sino que está científicamente probada y tiene grandes beneficios para nuestra salud

  • Ayuda a reducir el estrés. Un estudio confirmó que con tan solo seis minutos de lecturas nuestros niveles de estrés bajan considerablemente, llegando a disminuirlos en un 68%.

  • Ayuda a dormir mejor, ya que nos calma la mente.

  • Te hace más empático y sensible. Dos cualidades sin duda muy humanas y que sin embargo están desapareciendo con el tiempo.

  • Ayuda a mejorar la relación entre padres e hijos, entre abuelos y nietos, entre hermanos, entre amigos…. Compartiendo el contenido de la lectura, ademas de las emociones que con ella hemos creado fortalecemos nuestro vínculo.

  • Aumenta la creatividad.

  • Ayuda a mejorar los trastornos mentales.

Crea tu hábito de lectura

1. Elige el libro que más te apetezca leer.

Tómate todo el tiempo que necesites en escuchar esa voz que te habla desde el interior de un libro. No siempre es fácil este proceso. Muchas veces nos equivocamos y a las diez paginas abandonamos su lectura, es normal hay muchos libros y no solo nos llama su temática sino la forma en que el autor aborda el tema, como esta escrito, existen muchos parámetros pero dar con la formula correcta no es un caso extraordinario y ademas a medida que avancemos con la lectura nuestros gustos se irán esparciendo, abriendo caminos a muchos más libros que nos hechizaran desde el minuto uno entre sus paginas.

Veréis como en poco tiempo el problema no estará en encontrar un libro, sino en haber hallado muchos y no saber por cual empezar.

2. Empieza un cuaderno de lectura.

Apunta los libros que estas dispuesto a leer en los próximos meses. Ves poco a poco apuntando el título y el autor del que recién te estás leyendo y marca el día en qué lo iniciaste, y la fecha en qué lo quieres tener leído. Esto sin duda marca un objetivo mucho más visual y te motiva a continuar leyendo.

3. Busca un lugar tranquilo que te haga disfrutar de la lectura.

4. Fíjate un horario.

Sé riguroso a la hora de llevarlo a cabo.

5. Lleva siempre un libro contigo.

6. Respeta y ama tus libros.

Este punto es invención propia, pero sin duda me ha ayudado a entender mejor los libros y sentirlos como objetos muy diferentes al resto. Al fin y al cabo son objetos que narran historias, que te hacen llorar, reír y… SOÑAR.

Voy a desvelarte, querido lector, un ritual mágico que le dedico a cada uno de los nuevos miembros de mi biblioteca

El ritual de J.E.M. Celeste

1. Acaricio la tapa (da igual dura o blanda) y observo su portada con máxima atención.

2. Paso rápido las hojas para sentir su olor.

3. Lo forro con papel transparente, como el de los libros del colegio, procurando con mucha delicadeza que no queden burbujitas, rayas ni pelos de mis perros XD

4. Lo miro y pienso ahora sí, está listo para ser leído.

5. Antes de nada leo la biografía del autor, me encanta.

Y disfruto, finalmente, de la historia.

Si has llegado hasta esta parte del post, sabrás que leer no te hace perder el tiempo, sino que te regala más tiempo extra de vida. Pues te invitan a experimentar experiencias increíbles y a viajar a lugares inhóspitos y asombrosos.

Si eres un lector apasionado no te avergüences de sentirte enamorado del/a protagonista de la historia que estas leyendo, ni de enfadarte por su triste desenlace, de imagínate caminando por sus bellos escenarios… pues sin duda ésta es la verdadera magia de la lectura. Y me enorgullezco de sentirla.

Vive soñando * Sueña Leyendo

La magia de la lectura II

“Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado. Casi 70 años después recuerdo con nitidez esa magia de traducir las palabras en imágenes”

Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura.

En el anterior post de la magia de la lectura, te hablé del increíble y maravilloso poder que tiene, en los más pequeños, la lectura. ¿Pero qué ocurre con los que ya han pasado esta etapa? ¿No tienen derecho a disfrutar de este enorme placer? ¿Ya es demasiado tarde para ellos?

 

¿Cuántas veces has escuchado o dicho…?

Uuuf mi sobrino, le tiene fobia a los libros.

¿Mi hermano leer? Como mucho los whatsapp.

Es muy tarde ya para mi hijo…

 

Y lo peor de todo es que las personas que decimos estas frases las soltamos como si nada. Y, si te paras a pensar, tienen un significado siniestro. Estamos menospreciando a sus hijos, sobrinos, hermanos, amigos, etc. y alejándolos de un mundo de imaginación, ilusión y diversión.

 

Somos conformistas y si queremos conseguir nuestros sueños, no podemos quedarnos con lo que nos dicen, con lo que nos dan, con lo que es adecuado para nuestra clase social. NO, necesitamos luchar, y sobre todo nunca dar por hecho nada.

 

No des por hecho que a tu hijo no le gusta leer, lo único que le ocurre es que aún no ha encontrado el libro que le invite a entrar en ese mundo y cuando lo encuentre, LEERÁ.  

 

Quizás todos los problemas, todas las prohibiciones estén en nuestra mente. Si tú te dices a ti mismo que no puedes, da por hecho que NO PODRÁS. Es posible que cueste pensar de esta manera con uno mismo, si es así, te recomiendo que pienses en que tu hermano, primo, amigo, hijo SÍ QUE PODRÁ. Sólo necesita que lo animes y verás que la mente es la que le estaba diciendo que la lectura era un rollo. Su forma de pensar seguramente se empezó a crear a una edad temprana por una mala presentación con la lectura, pero nunca es tarde para reconciliarse.

 

Y esta mente conformista y negativa nos está llevando, como vemos a diario en los telediarios, a ser personas más prepotentes, maleducadas, irrespetuosas, abusonas, maltratadoras, etc. ¿Y qué tiene esto que ver con la lectura, te preguntarás? MUCHO. Mientras lees, tu mente está viviendo las experiencias del protagonista de tu libro, está empatizando con todo lo que le ocurre, y de esta manera nos convertimos en seres más reflexivos, sensibles y empatizamos mejor con el prójimo.

 

Pero ¿y si en vez de leer, mi hijo prefiere ver una película que le ayuda a empatizar, pensar, reflexionar…? ¿No es lo mismo?

 

La única diferencia entre un buen libro que te haga reflexionar y una buena película que también lo haga, es la manera en cómo lo vive nuestro subconsciente. En una película estamos viendo a unos actores, que sin duda pueden ser muy buenos, interpretando un maravilloso papel de una pareja de enamorados, ambos con cáncer, como por ejemplo en “Bajo la misma estrella”, una hermosa película que te enseña a valorar la vida, el amor y te hace empatizar con estas personas que padecen la enfermedad. Pero leyendo el libro, el cual se escribió antes que la película, podemos sentirnos esa persona, experimentar con mayor intensidad el dolor, el amor, la pérdida, las emociones, entendiendo, por supuesto, que nunca se puede sentir lo mismo, ni mucho menos, que una persona que realmente lo padece. Éste, por lo tanto, es un proceso que conlleva un mayor cambio en nuestra mente, y nos hace crecer como personas. Por este motivo un libro es mágico. Porque, en cierta manera, al leerlo nos metemos en la piel de ese protagonista y podemos llegar a ser distintas personas, sufrir diferentes enfermedades, vivir en distintos lugares del mundo y en distintas épocas o, incluso, pertenecer a distintas clases sociales. Durante el proceso de lectura se activan diferentes parte del cerebro, dependiendo de lo que hay escrito en esas páginas y, por lo tanto, no sabe diferenciar lo que es real de lo que estamos leyendo. Eso es lo que los hace diferentes a una película. Al leer estamos creando innumerables conexiones sinápticas, que en la vida real nos ayudarán a abordar distintos problemas que aún no hemos afrontado nunca.

Ahora sabiendo esto. ¿Quieres que tus hijos, sobrinos, hermanos, amigos, sigan con su vida de no lectores, sin tener la oportunidad de experimentar todas estas cosas? ¿O bien te gustaría empezar a crear una bonita relación entre él o ella y la lectura?

 

Deja de echarte la culpa de no tener hijos, alumnos, sobrinos lectores… y actúa para poner remedio. Es cierto que tal y como está hoy en día establecida la educación en torno a la lectura es complicado que esta relación llegue a buen puerto, pero si sabes cómo, podrás poner remedio.

 

Aquí te dejo algunos consejos para que empieces hoy mismo a crear ese vínculo tan especial entre el joven y la lectura.

 

¿Qué hacer para que nuestros jóvenes amen la lectura?

 

  1. Deja que decidan por si mismos.

Pon a su disposición material de lectura que pueda interesarles. Piensa en sus intereses y hobbies. Además los adolescentes suelen sentirse atraídos por protagonistas que son de su misma edad, que comparten sus mismo problemas…

 

  1. Comparte con ellos sus lecturas.

Emocionate junto a ellos, invítalos a hablar de la hermosa historia de su libro. Incluso, y esto puede ser una gran recompensa por así decirlo, yo lo he hecho y lo sigo haciendo mucho conmigo misma, obsequiándoles con ver la película de ese libro, si es que existe. Es cierto que esto a mucha gente no le sirve, hay muchas películas que no son del todo fieles a sus libros y, desgraciadamente, se dejan muchas cosas en el tintero. Pero a mí personalmente, me gusta ver las dos versiones y comparar. Sale siempre ganando el libro, pero me encanta ver como unos actores dan vida a la joven con la que llevo conviviendo durante semanas en mi cabeza, o a ese chico del cual siento una especie de cariño especial después de estar leyendo sus aventuras durante semanas y conocer sus sentimientos más ocultos.

  1. Regala libros.

Siempre que tengas ocasión es la mejor opción. Y, como opinión personal si es de papel, mucho mejor. Sostenerlos, pasar las páginas, olerlos, nos hacen amarlos y encariñarnos más con ellos.

 

  1. Y en el caso de que seas un educador, NO OBLIGÁNDOLE A LEER SINO INVITÁNDOLE A QUE LEA ESA MARAVILLOSA HISTORIA QUE TIENES EN TUS MANOS.

Muéstrasela con ilusión, vendésela con entusiasmo. Lo mejor sería que ellos pudiesen elegir, pero ya sabemos que la educación nos impone ciertas normas ininteligibles, que hemos de llevar a cabo. Si éste es tu caso, ofrécele ese libro como el mejor libro del mundo. Y sobre todo: no le presiones con hacerle después un examen. Invítale a que reflexione sobre él, que exprese lo que ha sentido… etc.

 

Nunca es tarde para amar la lectura, sólo tenemos que saber cómo presentarles esta magia.

 

En el próximo post, último de esta serie, os hablaré sobre la magia de la lectura en nosotros, aunque muchos de los consejos de hoy pueden adaptarse a los más maduros del hogar. ¡Os espero! Y si te ha gustado este post, no dudes en compartirlo y comentarlo con tus amigos y conocidos.

Disfruta de la lectura en familia 🙂

La magia de la lectura I

«De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Solo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria».

(Borges)

El gran secreto de la magia de la lectura es que puede transportarte a lugares y situaciones fabulosas, tanto a niños como a adultos.

 

En este post, que he escrito con la colaboración de una buena amiga, escritora y educadora, quiero que conozcáis una fuerza superior que todos tenemos al alcance, pero que muy pocos percibimos: la lectura. ¿Sabías que todos los libros están cubiertos por una capa invisible que hace que nos sintamos atraídos por ellos? Sí, como lo oyes, su magia no es ficticia, es real. Una magia que no podemos ver, pero sí sentir. Qué nos invita a observarlo, cogerlo, tocarlo y, por último, dejar volar nuestra imaginación entre sus páginas.

Pensarás, ¿de qué está hablando? ¿Se ha vuelto loca? En parte, sí. Pero mi locura tiene un motivo, la lectura. Sí, así es. Pues ¿Quién dijo que la locura es mala? A mí, personalmente, me ha ayudado a afrontar muchas etapas de mi vida, algunas más fáciles, otras más complicadas, pero de todas he conseguido salir airosa. Y no estoy refiriéndome a los libros exclusivamente de autoayuda, que también son muy recomendables, me refiero a esos que, por algún motivo, sientes una especial atracción. Los ves en un estante, en la televisión o en una biblioteca y no coges el de al lado, sino ese. ¿No te has parado nunca a pensar por qué?

Gracias al aura mágica que envuelve a todos los libros. Éste espíritu se forja gracias al  amor y dedicación del alma del escritor, donde parte de ella queda guardada entre sus paginas y del resto de almas que un día, decidieron abrir ese libro. Una vez abierto su magia te envuelve y parte de tu alma queda en su interior. Al leer hacemos que su magia crezca y nos ilumine con maravillosas historias y sueños. 

Ella es la que te lleva a leer ese y no otro. Los libros eligen a sus lectores y no al revés, como nos han hecho creer. Pero… para que esa magia llegue a nosotros primero debemos creer en ella. Y para ello, he preparado una serie de posts para ti y tu familia.

Con este post y tu dedicación y pasión por la lectura, los más pequeños llegaran a creer en su magia. Los siguientes posts de esta serie irán dedicados a los adolescentes y adultos que, por diversas circunstancias, no hayan sabido encontrar esa magia. Hay muchos libros esperándote, ¿a qué esperas?

La magia de la lectura en los niños

¿Sabías que…?

Las mamás y los papás podéis sumergir a vuestro bebé en la lectura, incluso desde antes de nacer. Muchos estudios han corroborado la influencia positiva de la lectura narrada por sus papás en el bebé no nato. Tu voz creará un vínculo muy especial entre vosotros, además de ayudarlo en su crecimiento físico y emocional, desde antes de nacer. Es en ese momento cuando la magia empieza a nacer en él. Y es cuando más fuerza cobra. ¿Increíble, no? ¿Pues, qué mejor muestra de amor, que regalarle a tu hijo no nato unos minutos de lectura al día?

Esta práctica es muy aconsejable cuando ya tengas a tu bebé entre tus brazos. Acércale un libro a su cuna, que lo vea, que lo toque y, sobre todo, que escuche su historia a través de tu voz.

De hecho, escuchar cuentos ayuda a que el pequeño adquiera una fuerte motivación a la hora de aprender a leer por sí mismo.

 

¿Cómo influye en el niño esta magia?

Los beneficios mencionados en este post son extraídos del artículo “Literatura para niños: una forma natural de aprender y leer,” creado por la universidad de Los Andes.

  • Leer educa al mismo tiempo que entretiene.
  • Ayuda al niño a conocer y saber cómo enfrentarse al mundo real.
  • Divierte y activa la curiosidad.
  • Estimula el desarrollo del pensamiento libre y creativo.
  • Amplia el horizonte intelectual y artístico de los niños, así como su universo social, afectivo, imaginativo y lingüístico.
  • Proporciona temas, motivos y detalles para nutrir su inspiración.

¿Por qué mi hijo odia leer?

Es posible que sea debido por un contacto mal enfocado o incluso escaso hacia la lectura. Su alma aún no se ha abierto al desconocido mundo de los libros y su magia no ha penetrado en su corazón. La manera de incrementar esta misteriosa fuerza es presentándole la literatura de un modo adecuado desde su más tierna infancia. En casa o en la escuela. Muchas veces este primer contacto, tan vital con la lectura, no se realiza de un modo adecuado, ya sea por la vida agitada y estresada del hogar, o bien por un equivocado sistema educativo, que inculca en los niños la obligación de la lectura como si de un castigo de tratase.

Para no llegar a este punto, es importante que le eches un vistazo a los consejos que ha creado mi compañera, una gran educadora experta en estos temas. Y si, por desgracia, tu hijo o hija ya ha pasado esta etapa infantil, te invito a leer el siguiente post dedicado a los adolescentes y jóvenes. Porque siempre es un buen momento para empezar a entablar una bonita relación con la lectura, solo hemos de aprender a creer en su magia. 

Decálogo de animación lectora para familias

1. Da ejemplo, lee.

Los niños son como esponjas, hacen lo que ven.

2. Haz un rinconcito lector en su cuarto. 

Así podrá leer tranquilamente, escogiendo el libro que quiera, a modo de biblioteca.

3. No le obligues a leer y no le castigues con la lectura.

Si no, lo verá como algo negativo y no disfrutará como debería.

4. Ve a la biblioteca con él.

La biblioteca es un sitio maravilloso, lleno de libros desconocidos que esperan ser leídos.

5. Déjale elegir el libro que más le guste. (Que sea adecuado para su edad)

Siempre habrá algún libro que le llame la atención pero que tú no soportes, o simplemente no opinas que le aporte algo significativo, pero es su elección y le hará disfrutar la lectura, ya habrá otra ocasión para alguno que os guste a ambos.

6. Crea una pequeña rutina lectora con tu hijo.

Los niños guardan mucho cariño a los momentos compartidos con la familia. Además, leer (Por ejemplo: Antes de dormir) genera vínculos afectivos.

7. Ve a teatros infantiles o cuentacuentos con él.

Hay librerías especializadas que tienen distintos talleres, como los cuentacuentos. Y hay distintas obras teatrales, destinadas para niños, sobre distintas temáticas, como los cuentos.

8. Conversa de la lectura con él.

Eso denotará interés y ellos lo notan. Pregúntale qué ha leído en el cole, qué le ha gustado más, qué le ha parecido el libro, etc. Puedes descubrir cosas fascinantes y sorprenderte con lo que puede llegar a aprender.

9. Juega leyendo los libros.

A los niños les encanta jugar con las voces: Hacer un temible lobo feroz o una asustada niña. No tengas miedo ni vergüenza, ambos disfrutareis entonando frases.

10. Representa las historias con tu hijo.

Una opción muy divertida es representar la historia con marionetas, si no también podéis hacer los personajes con papel y colorearlos, con cartulinas o con cualquier otro material que se te ocurra.

Hay muchas formas de conseguir que tu hijo se interese por la lectura, pero es indispensable que te intereses tú también. Alimentareis vuestro mágico vinculo y os dará alas para soñar.    

Gracias por tu maravillosa colaboración Carla Rubal Junco. Gran educadora, escritora y amiga.

“Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído”.
Jorge Luis Borges.

Si te ha gustado este post, espero leer tus comentarios y saber tus experiencias con respecto a la magia de la lectura. Y, si puedes y lo deseas me harías un gran favor compartiéndolo con tu circulo social. Te espero en el siguiente post: La magia de la lectura en los adolescentes y jóvenes. ¡NO TE LO PIERDAS!