La voz de mi corazón

Me equivoqué, no supe escuchar y ahora mi alma permanece moribunda en un mar de miedos e incertidumbre. Todos me dicen que tras la noche hay día, pero los querubines que abren las compuertas al astro rey, parecen haberse olvidado de mí. Demasiado tarde, pienso. Ya no hay vuelta atrás. Me envuelve un silencio lúgubre y por primera vez la suave voz de mi corazón grita con fuerza, llena de cólera. Y decido escucharla. Un pequeño y tímido hilo luminoso aparece por el rabillo de mi ojo. Está amaneciendo. Mis sensibles ojos, acostumbrados a la penumbra, tardarán en acostumbrarse de nuevo a la luz, pero la recibo como si volviese a encontrarme, después de mucho tiempo, con un familiar muy querido. Al principio quizás me sienta algo cohibida, pero pronto volveré a disfrutar del calor de sus abrazos.

También lo hallarás, junto a otros escritos, en mi blog de autora de Sabes Leer.

Tu canción

Tu recuerdo llega a mi mente como una brisa suave, como una sonrisa inocente, como una melodía alegre que inunda mi corazón de dolor. Pensar que tu alma añoraba soñar y que tu decisión final fue tomar el vuelo, me entristece. Tú merecías más. Tenías muchos sueños en tu sombrero, pero quizás fuesen demasiados para alguien tan puro y bueno, quizás no estuvieses hecho para vivir en este mundo cruel, quizás tu elección, aunque dura para tu familia, fue la más acertada para tu alma. Sin consultarlo con nadie, decidiste alzar el vuelo. Pero, aunque tus alas de ángel te hayan llevado lejos, tu canción seguirá sonando siempre en nuestros corazones, mi querido primo.

Para ti, Javi.

 

Un día como hoy…

Un día como hoy, hace 27 años, vine al mundo. Sí, algo forzada, pues yo no quería salir de la confortable y cálida estancia que me  ofrecía el vientre de mi madre. Pero… no hubo más remedio.

Fui una niña muy amada, lo reconozco, y no tengo quejas de ello. Pero la vida, en ciertos momentos, por mucho amor que las personas de nuestro alrededor nos ofrezcan, nos  envía algunos desafíos que debemos afrontar, pruebas que debemos superar y aprender de ellas.

No tuve una adolescencia sencilla, se podría decir que incluso esa parte de mi vida, me la salté, pero… sin embargo me siento agradecida de ello. Pues gracias a esta oscura época, hoy soy tal y como siempre hubiese deseado ser.

No tengo nada en especial, no soy mejor que nadie, nunca me he considerado de este modo, y creo que nunca lo haré, pues siempre me he sentido más pequeña en comparación con el resto de personas. Sí tengo que aprender, sé que este pensamiento tampoco es sano, pero estoy en ello. Cada día intento mejorar con respecto a mi autoestima, y sin lugar a dudas estos últimos años han sido claves. La literatura me ha ofrecido una seguridad y, sobre todo, una sincera amistad que nunca antes había hallado en nada.

No sé si escribir se me da bien o no, pero voy a seguir intentándolo, pues me gusta, me siento feliz cuando escribo y me ayuda a conocerme mejor y a crecer como persona. Ella ha sido sin duda la mejor terapia para salir de ese bache que en su día el destino me envió. Aún estoy en ello, pues es fácil caer, pero muy difícil salir. Pero gracias a mi GRAN SUEÑO y a este nuevo sueño que la literatura me ha concedido, consiguiéndolo y saliendo al fin de él.

No sé qué me deparará la vida. Puede que otros baches se interpongan en mi camino. Pero ahora que ya sé cómo salir de ellos, lo único que debo de hacer es cerrar los ojos y visualizar mi mayor sueño. Sé cómo continuar caminando. Y sé que por muchos baches que el destino me envíe, conseguiré salir de ellos.

Antes de terminar esta pequeña reflexión, quiero dar las gracias a todas esas personas que me tendieron su mano en algún momento de mi vida. Pues aunque en la distancia, no os olvido, y os agradezco de todo corazón todo lo que habéis hecho por mí.

Ahora, solo me queda seguir… Seguir luchando por llegar a conseguir mis sueños y sobre todo, seguir manteniendo la ilusión y la esperanza en ellos. Porque por mucho que la niebla cubra mis sueños, sé que seguirán esperándome tras ella, solo debo tener el valor suficiente para disiparla y seguir caminando hacia ellos.

 

Sicilia, 2010

 

Badalona, 2010

 

México, 2012

 

Badalona, 2012

Montserrat, 2013

Estonia, 2013

Badalona, 2014

Badalona, 2016

 

Badalona, 2017

Cornellà, 2017

GRACIAS,

A TODAS AQUELLAS PERSONAS Y ANIMALES 🙂 QUE ME HAN ACOMPAÑADO EN LOS BUENOS Y EN LOS NO TAN BUENOS MOMENTOS DE MI VIDA.

¡Gracias, 2017!

El año para mí empezó de un modo extraño, me sentía dividida, una parte de mí se sentía completamente feliz de estar caminando por una nueva senda; la otra, se sentía atrapada en un proyecto de vida que, con el tiempo y a pesar de haberlo emprendido también con muchas ganas, me estaba devolviendo a la oscuridad de la cual una vez salí. No quería regresar. Por eso y con todo el dolor de mi corazón, dejé esa parte de mi vida. Me gusta ser voluntaria, me gusta ayudar y por ende, me encantaba pertenecer a una protectora en la que nuestra labor era rescatar perros de la calle y darles un hogar, pero… el problema llega, como siempre, con la raza humana, cuando la gente empieza a aprovecharse de tu bondad, de tu dificultad para decir que No y te acaba consumiendo.

Amo con locura a los perros, de hecho en mi familia hay unos cuantos, y mi trabajo como peluquera canina en la protectora me ofreció en su día muchas alegrías, pero… me di cuenta de que ese trabajo no era para mí. Podéis llamarme débil, quizás lo sea, pero me cuesta estar de cara al público, y más cuando una parte de este es egoísta y desconsiderado. Para ello debes de tener cierto carácter, y yo no lo tenía. Así que, intenté volver a encontrar la unidad, juntando esas dos partes de mi vida, que se habían separado y reparar mí autoestima, la cual siempre está más bien baja.

No fue fácil. No dudo que en el mundo existen muchas buenas personas, pero… yo personalmente con solo toparme con una del bando opuesto, me derrumbo. Soy así, es posible que un día me veas la persona más fuerte del mundo, capaz de superar una compleja enfermedad, y al siguiente me veas sentada hecha un ovillo, con miedo a enfrentarme a la sociedad. Pero, si algo he aprendido durante estos años de mi misma es que soy capaz de levantarme, pase lo que pase, soy algo testaruda y cuando me propongo algo, lo consigo. Y voy a seguir caminando por este camino que la literatura me ha brindado, por muy difícil que parezca, pues ya es tarde para dejarlo pasar como si nada, llegó casi de puntillas y conquistó mi corazón. La escritura me ha abierto las puertas a un mundo, al que solo yo tengo acceso. Es mi refugio y a la vez, mi vida. 

A finales del 2016 tenía una novela a medio acabar, un blog en mente, una ilusión por hacer realidad mis sueños que, sin darme cuenta, se me escapaba en forma de sonrisa por la boca, unas ganas enormes de seguir aprendiendo y creciendo tanto como escritora y persona… Pues bien, nada más empezar 2017 nació “La guarida de la Ilusión”. Un proyecto que emprendí con muchas ganas y mucho miedo, y que debido a su juventud aún tiene que mejorar y prosperar, pero continua en mi corazón con la misma ilusión del primer día. Por eso, últimamente estoy intentando darle un cambio y hacer de este  un agradable y hermoso lugar en el que todos nos sintamos cómodos.

La magia del amor es mi norte, podría decirse que toda mi vida gira en torno a ella, pues tras esta novela se esconde mi mayor sueño. Gracias al cual pude salir de esa oscuridad en la que una vez me vi sumergida, y por el que pienso seguir luchando hasta verlo hecho realidad entre mis brazos.  Concebí esta novela con la intención de apartarme de ese mundo que me estaba consumiendo y finalmente, resultó ser mi mayor terapia. Ella me hizo volver a ver la luz y, como agradecimiento, yo decidí darle, en junio de este año, una identidad propia en el mundo real.

En noviembre de este mismo año,  recopilé una serie de relatos que habían nacido a partir de la necesidad de expresar mis sentimientos y que, bajo el título de Un pedacito de mí, hoy atesoran parte de mi alma.

A este 2017 que estamos a punto de acabar quiero agradecerle el hecho de haberme permitido seguir caminando por esta senda con la que sin querer me topé: la escritura, la cual me ha ayudado a conocerme a mí misma, y saber qué es lo que de verdad deseo. Por eso, sigo y seguiré luchando, pues aunque para muchos este sea un sueño imposible, sé que, si me lo propongo, puedo llegar a hacerlo realidad, repito: soy muy tozuda.

Gracias también por haberme permitido conocer a gente maravillosa, compañeros de pasión y de sueños que me han ayudado a creer que con trabajo y perseverancia todo es posible. GRACIAS A MI FAMILIA LITERARIA: SABES LEER, BARRIOS DE LETRAS, GRUPO LLEC,  L@S AUNTÉNTIC@S DEVORALIBROS, NOSOTRAS ESCRIBIMOS… Y EN ESPECIAL A CARLA, POR ESTAR SIEMPRE DURANTE TODO EL AÑO :*

Al 2018 le pido ilusión, pues sé que esto es todo lo que necesito para seguir avanzando, creciendo y haciendo realidad mis sueños.

FELIZ NAVIDAD

Y

NO DEJÉIS DE LUCHAR POR VUESTROS SUEÑOS

 

Reseña: La muchacha que se hizo libro

Ficha técnica

Autora: Leticia Meroño Catalina

Obra: La muchacha que se hizo libro

Género: Drama / suspense

Páginas: 139

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Reseña

“…había que sufrir para avanzar…”

 

Cinco palabras extraídas de este maravilloso libro de la escritora Leticia Meroño Catalina son las que he necesitado para sacar la esencia del mismo. Veinticuatro letras que por separado pueden no significar nada, pero que uniéndolas con el sentimiento y la gracia de esta autora, conforman el tema principal de esta obra.

Algunos creen que el sufrimiento es sinónimo de declive. Pero, sinceramente creo que se equivocan… nuestra escalera para seguir avanzando y creciendo como personas se llama precisamente SUFRIMIENTO. Cada peldaño es un pequeño esfuerzo que tenemos que hacer para continuar el camino de la vida. Sí, a veces caemos, otras no nos vemos con la fuerza suficiente para continuar…  Sabemos que de manera periódica nos toparemos con ese escalón en apariencia insuperable, pero siempre se superan. Así fuimos creadas las personas y así es como se aprende a andar por la vida. Dicho esto… La muchacha que se hizo libro es sin duda un gran ejemplo tanto de superación como de derrota. En esta historia hallamos los dos bandos: el de la persona que decide seguir subiendo y el de la que se detiene y es engullida por el camino. Esta no es una decisión que se pueda juzgar, en cada individuo, como bien dice la protagonista del libro, el dolor afecta de una manera o de otra, y por consiguiente cada uno actúa de un modo distinto.

Es una obra que se adentra en el núcleo del dolor y que se pierde en él. En ella nos introducimos en la oscuridad de una enfermedad de la que poco se ha escrito pero que está en nuestras vidas, la agorafobia. Todos en mayor o menor medida conocemos a alguien que se haya dejado vencer por el dolor, el miedo… y encerrado en si mismo. Y sin embargo, no acabamos de comprender qué es lo que lo está atrapando en esa cárcel que se ha creado. Creo que este libro nos lleva un poco más allá, a conocer los recónditos parajes que el miedo crea en nuestra mente, y como este es capaz de apoderarse de todo, incluyendo nuestra vida.

Además hallamos una serie de  reflexiones, en torno al amor, la infancia, el respeto, las relaciones, la vida, la maternidad, la persecución de los sueños… que llegan al corazón.

Una cautivadora historia en la que vemos como los sueños, que de la noche a la mañana se rompen, nos pueden partir el alma. Pero que, sin embargo, nos abre las puertas a otros nuevos caminos que nos permitan soñar.  

Con una narración tierna e introspectiva Leticia nos hace sentir ese sufrimiento de modo que nos atrapa y colma todo nuestro ser. Pero que cuando la lectura llega a su fin, sentimos como esa lucha personal que ha llevado a cabo cada personaje ha dejado una huella en nuestra alma, otorgándonos, de este modo, esa determinación y seguridad  para seguir subiendo peldaños.

P.D: Si queréis aprender, disfrutar, soñar, sufrir, emocionaros, amar y sobre todo crecer leed La muchacha que se hizo libro.

 

Citas hermosas

“Y estaba segura de que era el maldito mundo adulto lo que destruía con el tiempo la inocencia y la bondad de los niños.”

 

“Qué buen corazón tenía que incluso después de a desgracia todavía creía que era un feo no responder a la vida con una sonrisa.”

 

“Soñar me hace ser libre, me permite salir de este lugar tan tétrica que soy. En mis pensamientos soy otra persona, la que nunca me atreví a ser.”

¿Qué buscas en un libro?

Esta es la pregunta que nos ha hecho una compañera escritora en una página de Facebook.  Yo he contestado sentir, ya que solo se podía utilizar una única palabra para responder. ¿Sentir qué?  Os preguntareis… TODO: Amor, dolor, rabia, impotencia, tristeza, amor,… ¿Qué es sino la lectura?

***

Soy consciente de que en las reseñas no se debería de usar la primera persona, salvo en el momento de dar nuestra opinión personal. Pero, tras estudiar un curso y en plena construcción de ese muro, que me separe de la obra, he decidido derribarlo. Posiblemente mis reseñas no se parezcan a las que un crítico literario haría, pero… yo no lo soy. Prefiero quedarme en el banquillo de los lectores.

Personalmente, de este modo, disfruto más de la lectura y además, creo que le doy un toque mucho más cercano y personal a este pequeño escrito, el cual quizás debería de dejar de llamar reseña, pues en esta no vais a encontrar comentarios negativos. Soy consciente de que todos los libros pueden tener su “pero”, sé que a cada persona le gusta más o menos algo, pero, y perdonadme los más fieles a ese tipo de comentarios de texto más formales, yo voy a intentar reflejar no solo esas partes de libro que más me llamaron la atención, sino lo que este me ha hecho sentir.

Y con respecto a esto,  he aquí mi reflexión:

Por eso y después de haber estudiado mucho, me permito el gusto de desaprender parte de lo aprendido. No, mis reseñas no van a ser las convencionales, quizás en algunos momentos se asemejen más a ellas, pero os aseguro que en esencia serán completamente distintas, pues sin duda están escritas con mucho amor. No quiero ser ni objetiva ni subjetiva, solo quiero ser yo y eso es lo que voy a intentar. Y después de este sincero y humilde post, os informo…

¡Mañana nueva reseña con corazón! 

Mi abuelo

Aún recuerdo aquella tarde en que vino el abuelo a buscarme, como cada día, a la escuela. Yo salí con los ojos empañados en lágrimas. Acababa de perder a mi mejor amigo Biel, por un estúpido juego. Nos habíamos peleado, y él me dijo que no quería volver a verme más. Sus palabras me dolieron como si decenas de cuchillos me penetrasen el pecho. Lo conocía desde parvulario, y él fue uno de mis mejores pilares cuando mamá nos dejó. Por lo tanto, aquella tarde después de haber pasado tantos momentos buenos y malos junto a él lo odié, por abandonarme a la primera de cambio.

Mi abuelo, que era un lince para leer mis pensamientos, se dio cuenta de que algo no iba bien. Me preguntó y yo que no quería volver a hablar de Biel, le dije que no me pasaba nada, que solo estaba cansado. Pero, aún sigo admirando esa capacidad suya para sonsacarte incluso las cosas que ni uno mismo creía conocer. Al llegar a casa, la abuela había salido a comprar así que fue él quien me preparó la merienda, y mientras me la comía sin ganas, se sentó a mi lado y me obsequió con una de las mejores conversaciones de mi vida.

—No has de sufrir por una amistad perdida, si esto ocurre te has de alegrar. Pues si lo consideraste tu amigo durante un tiempo te aseguro que eso es lo mejor que te pudo pasar. La gente cambia, crece, se distancia… pero los amigos siempre seguirán estando aquí —dijo poniendo su mano sobre mi pecho.

—No te entiendo —le dije— aunque ahora pensándolo con perspectiva creo que lo que quería decir era: no te quiero entender. En ese momento, todo mi mundo se había resquebrajado al perder a Biel.

—Verás, hijo, yo he tenido muchos amigos, y también algunos de ellos han llegado a ser mis mejores amigos, pero con el tiempo las cosas cambian, tu forma de pensar, de vivir, todo cambia… y no siempre puedes retener a las personas a tu lado, pues como tú ellas también evolucionan. Lo que te quiero decir es que nunca debes de pensar que has perdido un amigo, pues no es así. Nunca lo has perdido porque siempre que recuerdes esa parte de ti, más joven que compartía buenos ratos con él, seguirá siendo tu mejor amigo, siempre. Las personas somos lo que somos gracias a esas otras personas que en algún momento de nuestra vida llegaron, nos tendieron su mano y se llevaron una pequeña parte de nuestro corazón con ellos. Los mejores amigos, Ian, van cambiando, no siempre tienes que tener el mismo a lo largo de toda tu vida, a veces ocurre, y cuando esto pasa debes sentirte agradecido por este regalo. Pero en la mayoría de casos estos vienen y van, y cuando evoques algún momento bueno o malo de tu vida siempre te vendrá la figura de uno de esos amigos que tendieron su mano para estar contigo. No has de guardarles rencor por marcharse, pues tú algún día harás lo mismo. Solo has de recordarlos con amor, pues sin ese amigo, tú no serias el mismo.

—¿Tú has tenido muchos mejores amigos, abuelo?

—Ya lo creo. En la escuela, en la mili, en el trabajo, cada una de mis experiencias vitales tienen un gran amigo detrás.

—¿Y cómo sabes entonces quién es el más mejor amigo?

—Tienes que detenerte unos segundos a pensar y si en más de dos, tres, cuatro… momentos complicados de tu vida, la mano de la persona que te acompaña es la misma, ese sin duda es uno de tus mejores amigos, y aunque ya no esté contigo, siempre lo será.

—¿Y quién es tu mejor amigo?

—Tu abuela —me dijo en ese momento mi abuelo, mientras ambos escuchábamos el golpeteo que la llave hace contra la cerradura.

Entonces la abuela entró, y vi como él la miraba agradecido, tenía razón aunque yo aún era muy joven para entenderlo. Los mejores amigos no se cuentan con los dedos de las manos si no por los momentos que viviste con ellos.

A pesar de la charla, al día siguiente, y al otro y al otro… Biel volvió a jugar conmigo. Nos peleábamos muchas veces, pero en esos momentos en mí no nacía odio hacia él, sino amor por pensar en todo lo que me había aportado durante el tiempo de mi vida que pasamos juntos.

 

Hoy, después de treinta años de aquella tarde, solo veo a Biel cuando cierro los ojos y recuerdo aquella época, pero me alegro de tenerlo siempre guardado en mi interior. Y si ahora alguien me preguntara por ese mejor amigo que más momentos de mi vida ha vivido junto a mí, mi respuesta seria: mi abuelo.

Fin

 

Pequeñas reflexiones I

ÉL

 

En su mirada hallé el horror de una vida desdichada.

Buscaba desesperado una salida.

Nadie hasta el momento se la había brindado.

Lo miré con tristeza.

Y con un susurro mi corazón me confirmó lo que mi mente ya sospechaba “Es él”.

Mis brillantes ojos colmados de esperanza, le mostraron aquello que llevaba tanto tiempo esperando.

Suspiró, expulsando parte de su tormento y me sonrió.

Entonces lo supe: me había enamorado de él.

 

Una pequeña y humilde reflexión

La vida nunca es como la planeas y cuando menos te lo esperas, ¡zas! Te lo quita todo.

Un matrimonio que celebraba felizmente su primer aniversario, una familia italiana que disfrutaban de sus vacaciones en Barcelona, un hombre que paseaba con su hijo y su sobrina tranquilamente por las ramblas, un niño que tenía toda una vida por delante… Todo se evapora antes de que puedas decir la palabra injusticia. Pues sí, esto es lo que es. Vidas de inocentes arrebatadas por crueles verdugos. ¿Qué sentir? ¿Qué decir ante esta barbarie? ¿Dolor? ¿Impotencia? ¿Rabia? Sí, y quizás muchas emociones más, pero… no podemos dejar que su maldad inunde nuestros corazones. Debemos ser más fuertes e inteligentes que ellos, al fin y al cabo, una persona que hace algo así, refleja gran debilidad y baja autoestima.

El terrorismo no es una religión, sino una forma de reafirmarse en su miseria. No son musulmanes, ni cristianos, ni judíos, ni nada; son monstruos disfrazados con trajes de lo que jamás serán: creyentes.

No juzgues a tus amigos, conocidos, ni tan siquiera desconocidos por su religión, color de piel, etc. Pues, cuando ocurren tragedias como ésta, todos estamos igual de expuestos al dolor.  

En memoria de todas las víctimas de los atentados de Cataluña.

 

¿Por qué escribimos?

Este es un post que escribí para el blog de autores de Sabes Leer, del cual formo parte, y que ahora me gustaría compartir con todos vosotros. No sin antes, invitaros a echar un vistazo a su página web, donde encontraréis un amplio y selecto abanico de autores y sus respectivos libros, para elegir vuestra próxima lectura.

¿Por qué escribimos?

Esta es la pregunta estrella que muchos nos hacen y el resto de personas piensan. Quizás ni nosotros mismo tenemos la respuesta exacta al hecho de por qué un día nos planteamos empezar a escribir.

Y hoy me gustaría haceros reflexionar sobre dicha elección que un día tomamos y de la que os aseguro que no nos arrepentiremos nunca.

Una vez escuché decir a un escritor que existían dos clases de escritores: los que escriben para hacerse ricos y los que escriben para no suicidarse. Esta radical clasificación llamó mi atención, y hasta me hizo plantearme a qué grupo creía pertenecer yo misma. Tras una larga tarde de  reflexión yo diría que estoy entre ambas. No pretendo hacerme rica escribiendo, aunque sí me gustaría poder vivir de ello y tampoco la escritura es una alternativa al suicidio, aunque sí que es una buena manera de escapar de la crueldad y frivolidad del mundo que nos rodea. Así que en parte este escritor tenía razón, pero yo creo que en vez de clasificaciones los llamaría extremos. Son quizás los dos extremos, por los que alguien decidiría escribir. Sin hablar de la pasión por las letras, que está inscrita en todo corazón narrador.

¿Por qué empecé a escribir?

Supongo que escribir, era mi forma de llorar. Cuando ya no te quedan lágrimas que derramar, los sentimientos se acumulan en tu interior y para mí la mejor vía de escape fue la escritura y la lectura. Ambas por igual. Es cierto, que primero descubrí la magia de los libros con la lectura y me perdí durante años en ese mundo de fantasía alejado de la pesadilla que por aquel momento se había adueñado de mi persona. Más adelante, empecé a escribir en un diario mis pensamientos, reflexiones y miedos. Fue entonces, cuando me di cuenta de lo mucho que me ayudaba y, además, gustaba. Pero ese no fue el inicio de mi carrera como escritora, sino que primero trabajé de lo lindo para erradicar mis propios demonios y, una vez alejados de mí, llegó la inspiración a mi vida. Había dejado mi mente libre, para que ésta pudiese anidar en mi cabeza. Y cuando inspiración y sueños se unieron, nació el  germen de mi primera novela: la magia del amor.

Así que regresando al tema del post, si me preguntan hoy en día que por qué escribo, mi respuesta más sincera sería: para ser feliz.

¿Para qué sino hace alguien algo tan arduo como idear una historia, una trama, unos personajes y escribirla, sino es porque durante el proceso se divierte y ante el resultado se siente dichoso?

Y como conclusión final me gustaría dejaros esta pequeña frase, que deseo que os guste:

La escritura nos convierte en mejores personas, nos ayuda a comprender el mundo que nos rodea y, a la vez, nos mantiene a salvo de él.